Santa Valeria, esposa, madre y mártir.(junto a su esposo, San Vidal o Vital) Ambos son los padres de Santos Gervasio y Protasio, que se celebran el 19 de junio.
Los cuatro son mártires. A San Vital se dedicó la importante basílica de San Vital de Rávena, con sus magníficos mosaicos, tiene también una iglesia en Venecia, en donde se representa como soldado a caballo, levantando una bandera, con la espada y el mazo, instrumentos de su martirio y el de su esposa Santa Valeria.
La Basílica de San Vital de Rávena fue consagrada el 17 de mayo de 548, y más tarde se dedicó también a sus hijos Gervasio y Protasio, mientras que un altar lateral se dedicó a San Ursicino.
Las primeras noticias a que tienen de ambos viene de un documento que le da el nombramiento “servus Christi”. Este escrito fue hallado junto a los cuerpos de sus hijos Gervasio y Protasio, encontrados por San Ambrosio en el 396. El documento, además de narrar el martirio de los dos hermanos, describe también el de Valeria y Vital, que describe que vivió y murió en el siglo III. Al estallar la persecución contra los cristianos, él acompaña, animándole, a Ursicino, que fue decapitado y enterrado, junto a Vital, en Rávena. Vital también fue arrestado y después de haber aguantado varias torturas para hacerlo apostatar del cristianismo, el juez Paulino manda lanzarlo a una fosa profunda y cubrirla de tierra.
Valeria tendría la intención de recuperar el cuerpo, pero los cristianos de Rávena la previenen del peligro de hacerlo, después intenta volver a Milán, pero durante el recorrido unos paganos la invitan a que sacrifique con ellos a los dioses; ella lo rechaza y por ello es martirizada tres días después. Los hijos, Gervasio y Protasio, venden todos sus bienes, donándolos a los pobres, y se dedican a las lecturas sagradas,a la oración y diez años más tarde, son martirizados.
En Milán existió la iglesia dedicada sólo a Santa Valeria (hoy destruida). Actualmente están la de San Vital y otra dedicada a los dos hermanos Gervasio y Protasio, donde reposan sus cuerpos.
©Evangelizo.org
|